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A poco menos de 2 meses de que se realice el plebiscito del 25 de octubre, que definirá la posibilidad o no del inicio de un proceso constituyente, parece irrisorio ver cómo las autoridades buscan resolver todo a contrarreloj.

¿Por qué? Porque el “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución”, que planteó -en términos generales- los pasos y mecanismos de un proceso constituyente, se selló en noviembre de 2019. La consulta ciudadana se realizaría el 26 de abril de este año y como consecuencia del COVID-19, se postergó para octubre.

Ejemplos hay de sobra. El congreso legisló con el pie en el acelerador, en las semanas previas al inicio del periodo de campaña, los límites al gasto electoral.

Hoy, el voto de los contagiados por COVID-19 se ha tomado la palestra. Pasamos desde que, a principios de agosto, el ministro de Salud, Enrique Paris, esbozara la idea de que pudieran sufragar en locales especiales, a que el Presidente Sebastián Piñera señalara que “la salud está primero” para descartar dicha posibilidad.

Es que, en medio de una pandemia, parecía inapropiado que las personas con COVID participaran del proceso. No sólo por el riesgo de contagio para el resto del electorado, sino también por un tema de igualdad.

Si una persona contagiada pudiera votar, por qué no podría hacerlo alguien con hepatitis u otra enfermedad contagiosa. O cuántas personas dejarían de participar por temor a contraer el virus.

Con todo, la oposición y el SERVEL han apostado por buscar mecanismos que, al parecer, no considerarían a personas con movilidad reducida, de la tercera edad, convalecientes de operaciones, etc. 

¿Por qué hacerlo a escasas semanas del 25 de octubre? ¿Nadie fue capaz de proyectar, mirando la experiencia internacional, el escenario que viviría el país casi al inicio de septiembre?

Tiempo hubo. La decisión de postergar el plebiscito se adoptó en marzo. Han pasado 5 meses para que tanto las autoridades como el SERVEL analizaran y adoptaran las medidas necesarias para resguardar la seriedad de los comicios y la tradición cívica del país.

Pero no…. Es mejor improvisar.

Equipo de AN

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