. . .

La madurez no se plebiscita

En medio de un escenario político que se enfrenta a un plebiscito que definirá si el país decide o no desarrollar un proceso constituyente, la Centro izquierda y la Izquierda más radical, no lograron llegar a acuerdo para competir como un solo conglomerado en las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes de abril de 2021.

Este fracaso del autodenominado “mundo progresista” pareciera no ser un fracaso cualquiera, es uno que engloba a quienes han querido cambiar el rumbo político del país (con distintos énfasis obviamente), bajo el concepto que hay que “superar las viejas mañas de los partidos” y generar nuevas condiciones de entendimiento. En relación a ello, cabe preguntarse si la incapacidad de arribar a un mínimo consenso para generar una lista común, es más bien un accidente en el camino o es un punto de inflexión para los importantes acontecimientos que vivirá el país en el futuro cercano.

En el caso de que sea un accidente, se debiera esperar que de cara a la elección de los constituyentes (en el muy probable escenario que gane el “Apruebo”) y de las elecciones parlamentarias del 21 de noviembre del próximo año, tanto la ex Nueva Mayoría, como el Frente Amplio y sectores más extremos de la Izquierda, debieran poder llegar a mínimos consensos democráticos y programáticos, bajo un “manto unitario reformista”.

Pero en el evento que no sea un accidente y que, más bien, estemos frente a una fractura mayor, entonces el país será testigo de un panorama electoral poco probable hasta hace algunas semanas. Ello, debido a que el Oficialismo al ir unido -con sus distintas sensibilidades- en una sola lista, seguramente recogerá los frutos de la dispersión de votos de sus adversarios. Eso al menos se prevé que ocurrirá en las elecciones de alcaldes y gobernadores. De esta forma, podríamos ver a un país que entra a su período electoral más importante de los últimos 30 años, con la mayor cantidad de alcaldes de Centro Derecha que haya conocido la historia del país. Lo anterior no garantiza que habrá una mayoría de alcaldes del Oficialismo, ni de cerca. Pero sí, se puede aventurar que obtendrá más ediles que en cualquier otra elección municipal desde el retorno a la democracia.

Desde hace meses que diversas encuestas vienen arrojando un hecho no menor, pero que no ha sido tomado en cuenta con la atención que amerita. La Oposición siempre tiene menos aprobación que el Ejecutivo. Es decir, si la ciudadanía evalúa muy mal al presidente Piñera, lo hace aún peor con los partidos opositores a su gestión. Si este mensaje también se refleja en un castigo a la ex Nueva Mayoría y al Frente Amplio y -por el contrario- aumenta la votación del mundo ligado a la Centro Derecha, se verá también otra arista de este polarizado escenario político. Y ello dice relación con que la opción “Apruebo” no tiene una sola cara, esa que habla de cambiar el modelo y hacer transformaciones profundas, extremas y radicales.

También implicaría que el “Apruebo” tiene un matiz más moderado, pausado y que demanda consensos. Un matiz también, que demanda paz y que reniega de la violencia desatada desde el 18 de octubre del año pasado.

Equipo de AN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *