El próximo martes 3 de noviembre Estados Unidos decidirá si Donald Trump continúa en la Casa Blanca por cuatro años más o si -en su defecto- es Joe Biden quien vuelva a poner las banderas demócratas en Washington DC.  Consignemos sí, que el proceso ya partió, debido a que hasta la fecha y producto del temor que ha provocado el COVID – 19 en el país del norte, más de 25 millones de ciudadanos han votado, sea mediante correo o directamente en los locales habilitados para tal fin.

Sin duda, siempre una elección en Estados Unidos es un foco de atracción para Latinoamérica. Y cada ganador le ha dado un “perfil” a su gestión con sus vecinos del sur. Por ello no es menor esta elección, así como en el pasado -por ejemplo- no era lo mismo elegir entre Jimmy Carter o Ronald Reagan o más determinante aún, no era lo mismo para la región Richard Nixon o George McGovern. Esta vez estamos ante la disputa entre Trump y Biden. Y por lo que se ha visto en los debates previos, la “cuestión latinoamericana” no es tema. Y si lo es, no es de los más relevantes de la agenda. Chile, menos. Pero hay matices que sí pueden ser relevantes.

Estados Unidos tiene urgencias reales y complejas. El COVID – 19 sigue siendo un enemigo poderoso, que no da tregua y que sigue arrojando muchas víctimas fatales. 220 mil muertes es una cifra altísima. Los 8 millones de contagios (según la Universidad de Johns Hopkins) hablan que la pandemia no cede y que las muertes seguirán aumentando. La errática estrategia de Trump para atacarla le puede costar caro, pero Biden tampoco se ha caracterizado por tener un liderazgo demasiado fuerte para encabezar una estrategia clara y potente si es que llega al Salón Oval (que es lo que demanda el ciudadano común norteamericano ante las crisis importantes).

El otro tema, que se relaciona con el anterior, es China. Ya no pocos analistas hablan de una nueva guerra fría entre estas dos grandes potencias. Y ahí sí que entra Latinoamérica al debate. La presencia oriental es fuerte en la zona, dato innegable. Pero Trump ha sido más táctico que estratégico. No asumió el tema desde el multilateralismo y optó por lo bilateral. Es sabida su preferencia por Jair Bolsonaro; mantiene buenas relaciones con Sebastián Piñera, pero el eje se quebró con la irrupción de Alberto Fernández en Argentina. Y ahí hay distancias, ya que el tema Venezuela divide, la contingencia en Bolivia se ven desde ópticas distintas y la emergencia sanitaria genera aún más distancias. Estados Unidos ya no puede sostener la competencia económica con China en la región, menos en pandemia y Xi Jinping -un estratega de libro- ofrece créditos blandos y ayuda humanitaria en la zona. Y Argentina, con toda su mega crisis humanitaria y económica- optó por acercarse aún más a los chinos y fortalecer los canales de comunicación y entendimiento con el gigante asiático. Si Trump sigue en la Casa Blanca, no se ven indicios que cambie su estrategia, salvo claro, que el crédito que le dan 4 años más en el poder, lo haga ser más directo con Nicolás Maduro, enfrentarlo y tratar de consensuar su salida mediante- reiteramos- un diálogo frontal, pero no menos formal.

¿Y si el ganador es Joe Biden? Las encuestas lo favorecen por un importante margen. Claramente la línea Demócrata es más tendiente a lo multilateral y su acercamiento a la región lo haría desde esa perspectiva y sin perder de vista que el objetivo final también es frenar el avance de China en estos territorios. Venezuela, el narcotráfico y el tema inmigrantes estarán en su agenda con los países latinoamericanos, pero desde una perspectiva menos personalista, más multilateral y más enfocadas en los acuerdos macro.

Para Chile es el mismo derrotero. Trump ya le ha planteado al país su preocupación por el tema China, especialmente desde que es su primer socio comercial. Con Biden la tendencia sería la misma, pero seguramente no será relevante tener un acercamiento más específico con La Moneda, menos en medio de la crisis política que se vive en el país. Lo que sí, aumentaría la presión en el tema medioambiental y fortalecería la necesidad de potenciar medidas de protección en el ámbito laboral.

No más que eso. En esta elección, Latinoamérica volvió a ser un pueblo al sur de Estados Unidos…

Equipo de AN