. . .

Proyecciones políticas 2021

Luego de un año 2020 plagado de inevitables referencias al crispamiento social de finales de 2019 y condicionado por la evolución de la pandemia, el nuevo período que se inicia pareciera evidenciar cierta inercia hacia la fragmentación y segmentación de un electorado que deberá concurrir reiteradamente a las urnas no sólo con el objeto de establecer un nuevo orden constitucional, sino también de renovar a sus autoridades en los más diversos ámbitos de responsabilidades, anticipándose la aparición una serie de incertidumbres respecto de la capacidad de la política para solucionar una crisis que muchos anticipaban sería terminal.

La esperada (y anticipada) renuncia de Mario Desbordes al Ministerio de Defensa para asumir la tarea de apoyar a las incipientes candidaturas a constituyentes y, como no, su perfilamiento como el representante de Renovación Nacional ante los precandidatos presidenciales anticipados por los socios de la coalición gobernante, tuvo como principal consecuencia la presidencialización del escenario político nacional, justo en los momentos previos a la determinación de quienes representarán a los diversos conglomerados en la elección convencional.

A pesar de que aún no ha sido ungido por su partido (y sí por el PRI), Desbordes pareciera no tener muchos inconvenientes en derrotar al Senador Chahuán en la interna. Más problemas sí se anticipan a la hora de enfrentar a los demás contendientes de la centroderecha. El posicionamiento político que ha procurado encontrar el ex presidente de RN lo sitúa en un área relativamente amplia, pero indefinida, con un importante conocimiento en la opinión pública, promotor del diálogo y del establecimiento de consensos, cuestión que es vista como una debilidad por los sectores más conservadores en la medida que demostraría poco compromiso con el ideario de derecha.

Comprendido desde tal perspectiva, la eventual inclusión de Sebastián Sichel, un ex demócrata cristiano y ex miembro de Ciudadanos, en una primaria de la centroderecha, podría representar un riesgo para la candidatura de Desbordes. Sin embargo, se avizora que los principales contendores de la UDI, Lavín y Matthei, tampoco la tendrán muy fácil al enfrentar al ex Ministro, escenario que incluso tendería a enredarse aún más si a este listado se suma José Antonio Kast.

En resumen, aún cuando la figura consular de la derecha en los últimos años ha sido Joaquín Lavín, que anticipaba de alguna forma que sería el próximo candidato presidencial del sector (y muy probablemente el próximo Mandatario ante una débil candidatura de izquierda), su elección al interior del conglomerado no estaría del todo garantizada, en la medida que algunos sectores quieran pasarle alguna cuenta por declaraciones catalogadas como ambiguas, como su auto calificación de socialdemócrata.

En la oposición, en tanto, las cosas tampoco parecen muy propicias para quienes buscan la unidad de la centroizquierda. La referida presidencialización del escenario provocada por la salida de Desbordes del gabinete (y de Sichel del BancoEstado), no ha hecho más que generar una proliferación de precandidaturas presidenciales, lo que, en el caso de la izquierda no ha hecho más que evidenciar la dispersión de los partidos y movimientos que forman parte de ella.

Asimismo, ha quedado a la vista la fractura que existe entre las fuerzas que a estas alturas aparecen como reformistas, ex Concertación y ex Nueva Mayoría (decés, socialistas, pepediestas y radicales), y quienes promueven un nuevo orden institucional, comunistas y frenteamplistas (o lo que queda del FA).

Con todo, la evolución que ha tenido todo el espectro político del país y en especial la dispersión del voto que supondría la elección de una importante cantidad de independientes, permitiría anticipar que la distribución de fuerzas en la Convención Constitucional no será tan distinta de la observada, por ejemplo, en el actual Congreso Nacional, lo que, indudablemente tendería a desvirtuar las previsiones más agoreras respecto del resultado final del proceso, de la nueva Constitución.

Equipo AN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *