Mientras aún resonaban los ecos del triunfo de Ximena Rincón en las elecciones primarias con el objeto de designar al abanderado presidencial de la Democracia Cristiana, una verdadera bomba ha estallado al interior del partido de la falange: la Corte de Apelaciones de Santiago echó por tierra la tesis, esgrimida y difundida extensamente por dicho conglomerado, de que la muerte del ex Presidente Eduardo Frei había sido un magnicidio ejecutado por agentes de la dictadura de Augusto Pinochet. El fallo se produce a poco más de un mes de que el juez instructor de la causa asuma como presidente del tribunal de alzada capitalino.

Y es que la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, compuesta por los ministros Jaime Balmaceda, Guillermo de la Barra y Paola Plaza, resolvió revocar el fallo redactado por el ministro Alejandro Madrid el 30 de enero de 2019, mediante el cual se condenaba como autores, coautores, cómplices y encubridores del homicidio del ex Presidente Eduardo Frei Montalva a Patricio Silva Garín, Raúl Lillo Gutiérrez, Luis Becerra Arancibia, Pedro Valdivia Soto, Helmar Rosenberg Gómez y Sergio González Bombardiere (en distintos grados derivado de su eventual responsabilidad en los hechos).

La sala del tribunal de alzada santiaguino decidió absolver a los acusados luego de analizar los antecedentes contenidos en la sentencia de primera instancia y llegar al convencimiento de que no se pudo acreditar la intervención dolosa de los inculpados en la muerte del exmandatario. En este sentido, se aprecia que el hecho de que en la sentencia inicial el juez Madrid no haya probado fehacientemente que Frei había sido envenenado, a raíz de la controversia generada por los resultados contrapuestos de los peritos nacionales y extranjeros consultados, de alguna forma podrían haber anticipado el resultado conocido esta semana.

La reacción inmediata de los familiares del ex Presidente, así como de la directiva demócrata cristiana fue de incredulidad para luego pasar a la indignación (según las propias palabras de algunos camaradas) con la sentencia del Tribunal, anticipando que recurrirán a la Corte Suprema para revertir la determinación de los ministros. Eso en lo que tiene que ver con los hechos.

Probablemente los próximos días, o incluso semanas, observaremos a diversos actores políticos denostando a los ministros del tribunal de alzada, argumentando que la sentencia del juez Madrid contenía todos los elementos de prueba y que no se explican su decisión, señalando además que con ello no están cuestionando al Poder Judicial.

Paralelamente, no debe descartarse que algunos medios de comunicación especializados en la realización de investigaciones no sólo publiquen (o reediten) artículos reiterando la participación que habrían tenido agentes del Estado en la muerte del exmandatario, sino también que se revelen antecedentes desconocidos de los ministros de la Novena Sala, cuestionando tanto el fallo de la Corte como la integridad de los jueces.

En lo que respecta a Alejandro Madrid, evidentemente la decisión de los magistrados supone un grave cuestionamiento a la forma en que desarrolló la investigación, por lo que se verá ciertamente afectada su credibilidad, situación que podría tener efectos en su inminente asunción como Presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, prevista para marzo próximo. Vinculado con ello cabe recordar que un medio de circulación nacional, en su edición dominical, reveló que el juez está siendo investigado por su eventual responsabilidad en la falsificación de una resolución, así como en la remoción de hojas de un expediente de una de las investigaciones a su cargo, vinculada, precisamente, con la presunta inoculación de sustancias tóxicas a detenidos en dictadura.

Además, se estima que cobrará especial interés en la opinión pública las consecuencias personales, familiares y laborales de quienes fueron acusados por Madrid y que producto de la referida sentencia fueron absueltos, la mitad de los cuales, por cierto, han fallecido sin corroborar su inocencia.

Particular atención habrá que prestar a las declaraciones que efectúen personeros políticos de la más diversa proveniencia partidaria y que, con motivo de la decisión del juez Alejandro Madrid, apoyaron (explícita o tácitamente) la idea de que el ex Presidente Frei fue víctima de un magnicidio, aunque, quizás habrá que esperar la decisión de la Corte Suprema para que algunos se pronuncien al respecto.

En todo caso, se anticipa que un fallo del máximo tribunal del país que ratifique lo señalado por la Corte de Apelaciones redundará en el anuncio de presentación de recursos ante tribunales internacionales, por lo que tal como señaló alguien por ahí: esto recién comienza.

Con todo, no han sido pocas las ocasiones en la historia de la humanidad en que la verdad establecida por los tribunales de justicia no coincide con la verdad construida a partir de inferencias y supuestos. En este caso en particular, la reacción de la mayor parte de los medios, así como de algunos personeros demócrata cristianos, evidencia que se ha instalado convincentemente la preconcepción de que el primer Presidente de la falange fue asesinado y no parece existir una verdad judicial capaz de revertirla.

Equipo AN