El exbailarín chileno José Aravena, recordado por su participación en el popular programa Rojo, Fama Contra Fama, dio a conocer recientemente que enfrenta una dura batalla contra una enfermedad poco conocida y de grave pronóstico: la Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva (LMP), una infección cerebral severa que puede asociarse a personas con VIH/SIDA
La LMP es una enfermedad causada por la reactivación del virus JC (Virus John Cunningham), un virus común que permanece inactivo en la mayoría de las personas, pero que puede activarse en quienes presentan un sistema inmunológico severamente comprometido, como ocurre en el contexto de una infección avanzada por VIH, linfoma, consumo de inmunosupresores, principalmente. Esta reactivación daña la mielina – la sustancia que recubre las fibras nerviosas del cerebro -, produciendo lesiones extensas y progresivas en el sistema nervioso central.
El fonoaudiólogo Jorge Valdés Soto, académico de la Universidad Andrés Bello, explica que «la Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva es una enfermedad grave y rápidamente progresiva. Su origen está directamente relacionado con la inmunosupresión, siendo el VIH avanzado/SIDA una de las principales condiciones de riesgo y pude tener consecuencias complejas«.
Síntomas más comunes
EL académico indica que entre los síntomas más característicos de la LMP para estar atentos son: «alteraciones cognitivas importantes como pérdida de memoria, dificultades para el razonamiento, cambios de personalidad, desorientación y trastornos conductuales severos. También pueden presentarse debilidad muscular, alteraciones visuales, dificultad para hablar y pérdida progresiva de funciones motoras«.

«La aparición de síntomas cognitivos y conductuales suele ser la primera manifestación de la enfermedad, y avanza de forma rápida si no se logra controlar el daño inmunológico subyacente«, explica el especialista.
Forma de enfrentar la enfermedad
El manejo de esta enfermedad requiere de un enfoque multidisciplinario en el que participan médicos infectólogos, neurólogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales, kinesiólogos, psicólogos y trabajadores sociales. «El objetivo principal es controlar la infección por VIH, optimizar la función inmunológica del paciente y proporcionar rehabilitación para preservar al máximo las capacidades cognitivas y funcionales«, explica Valdés.
Falta por conocer
Sin embargo, el pronóstico de la LMP sigue siendo reservado. A pesar de los avances en el tratamiento antirretroviral para el VIH, la recuperación total es infrecuente, y muchos pacientes presentan secuelas neurológicas permanentes.
«Es muy importante la prevención o detección temprana de VIH y el acompañamiento terapéutico. Un diagnóstico oportuno y un equipo de apoyo integral pueden marcar una gran diferencia, permitiendo no solo prolongar la vida, sino también mejorar la calidad de vida y la autonomía del paciente con esta condición durante su evolución«, concluye en docente.
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