El consumidor del futuro se guiará por las emociones
En un entorno saturado de información, la realidad es otra: decidimos con emoción y luego buscamos argumentos para sostener esa elección.
En un entorno saturado de información, la realidad es otra: decidimos con emoción y luego buscamos argumentos para sostener esa elección.
La personalización promete conversión, pero hoy la conversión tiene precio: la confianza.
El consumidor el próximo año será más selectivo, más emocional y más difícil de fidelizar.
Hoy, las redes sociales ya no solo entretienen: inspiran y construyen cultura.
Hoy, más del 83 % de los viajeros afirman que hacerlo de forma más sostenible es importante para ellos.
La iniciativa de TikTok tiene como objetivo fortalecer al ecosistema creativo de la región.
El branding nunca fue solo un logotipo, pero hoy menos que nunca lo es.
El talkability no es un golpe de suerte, sino una estrategia que conecta emocionalmente, genera comunidad y fortalece la reputación.
En una economía de la atención fragmentada y saturada de estímulos, captar el interés del consumidor ya no basta.
La inteligencia artificial ya no es una promesa futura: es una realidad presente en las áreas de comunicación, marketing y relaciones públicas.
En un entorno donde las oficinas dejaron de ser el único centro de cultura, la comunicación interna se vuelve el nuevo cemento organizacional.
La escucha ya no puede quedarse en medir cuántas veces se menciona una marca.
Durante años, la conversación sobre belleza se centró en el rostro. Pero hoy, esa narrativa se expande con fuerza hacia todo el cuerpo.
Hasta hace poco, las marcas solían hablarle al “papá tradicional” con mensajes de autoridad, fuerza o torpeza amable.
¿El marketing contamina? La respuesta es sí, y su huella de carbono en la publicidad y las decisiones corporativas de varias empresas también refleja la postura de cientos de tomadores…